Jueves 12 de Agosto. Observación Perseidas. SUSPENDIDA POR MAL TIEMPO

Banner

Designed by:
SiteGround web hosting Joomla Templates
Noticias
El cielo de verano ya llegó Mayo 2010

Si en invierno reina claramente en el cielo Orión, en verano tenemos Escorpio, Sagitario y Cisne. Si algo tiene en común es que la Vía Láctea (nuestra propia galaxia) atraviesa dichas constelaciones o sus cercanías. Es en esas zonas del cielo donde más riqueza de campos estelares y  nebulosas encontramos. Estamos mirando el plano galáctico Si miramos en verano hacia el sur, hacia Sagitario, estamos mirando hacia el mismo centro de nuestra propia galaxia desde el barrio de las afueras en el que habitamos nosotros.

 

 

 

Esta foto es de una de las zonas más ricas en nebulosas de emisión: la constelación del Cisne. Atravesada por la Vía Láctea, contiene muchas zonas de emisión de Hidrógeno. El gas interestelar ionizado por la energía de estrellas jóvenes cercanas brilla con un resplandor débil dando lugar a esos colores rojizos. Atraviesan la zona, además, nubes oscuras de polvo interestelar que oscurecen la rojiza emisión de la nebulosa que hay detrás generando sugerentes figuras en las que podemos dejar volar la imaginación. Una de esas formas es conocía como la nebulosa del pelícano En la parte superior derecha de la foto. Y la de la izquierda es la nebulosa Norteamérica, que el encuadre no permite ver en su totalidad.

Esta foto es una primera prueba del “comboscopio Wall-e”. Consiste en dos tubos puestos en paralelo sacando fotos simultáneamente. Uno de ellos con un filtro Ha que capta solamente las zonas nebulares de Hidrógeno alfa antes mencionadas. Después sumamos las fotos de los dos trenes ópticos para obtener la imagen final.

 

 

En la foto tenemos a Wall-e mirando curioso hacia la cámara

Saludos,
Mikel Martínez

 

 

 

 
Visita a Miguel 12 de mayo
Creo que en ciencia no existe nada sagrado... pero si hubiera algún santuario, ese sin duda sería el txoko de Miguel Elvira. En este sitio he pasado momentos inolvidables. Fue donde empecé a desarrollar esta pasión, y donde siempre tuve las puertas abiertas. Es una gozada estar charlando con Miguel rodeado de oculares, filtros, telescopios, accesorios superprácticos hechos por él... esa habitación transpira la esencia de la astronomía.
A sus 84 años no se queda atrás y nos toca ahora a nosotros enseñarle a manejar algunos programas informáticos, las maravillas de internet...
 
 
Miguel, Txus y Abraham
 
Julio Corredera
 
Dima 13 de abril

Con un poco de retraso cuelgo la crónica... Esta noche fuimos a valorar un nuevo lugar de observación en dirección a Dima. Se trata de un espacio amplio (donde se reune la gente para merendar en verano) al lado de la carretera, pero con poquísimo tráfico. La contaminación lumínica es más que notable y se hace mucho más evidente con las nubes.

Por ahora en cuanto a valoración de cielo negro va ganando Arbayún, seguido de Cubilla, Iturrieta... ya sólo depende del tiempo que te apetezca conducir, si vas a hacer planetaria, cúmulos, etc...

 

 

Bajo Géminis y las nubes
 
 
 
Abraham con su 16", 400                                                      Txus en plena faena
 
 
Julio Corredera

 

 
M 101 DESDE ARBAYUN

El lunes me decidí a ir a Arbayun para intentar acabar una fotografía de M 101 que tenía a medias desde hacía un par de semanas. Alrededor de cada luna nueva hay unas dos semanas óptimas en las que la luna no molesta con su luz para intentar sacar fotos de cielo profundo. Desgraciadamente, tampoco en esta ocasión el tiempo nos estaba acompañando por estas latitudes. Pero el lunes, consultando las previsiones en meteoblue, vi que en la zona de Arbayun iba a estar despejado. Era  la última oportunidad que tenía ya que a partir de esta fecha la luna molestaría ya mucho para intentar fotografía de cielo profundo. Así que me aventuré a recorrer esos 150 km de ida y otros tantos de vuelta. Y en esta ocasión las previsiones se cumplieron. Mientras en Vitoria teníamos una tarde-noche tormentosa allí a partir de las 22h quedó un cielo totalmente despejado. Menos mal….
Ya conocía Arbayún de otras ocasiones y es un lugar de observación que me gusta bastante. El cielo es muy negro, es cómodo y hay mayor número de noches despejadas. La pega es que está a hora y media de aquí.

El objetivo de la noche era M 101. Esta galaxia se encuentra a unos 27 millones de años luz en la constelación de la Osa Mayor. Es una de las galaxias más grandes existentes en la vecindad de la Vía Láctea, con un diámetro de más del doble que ella, y se caracteriza tanto por su riqueza en gas para formar nuevas estrellas cómo por su elevado número de regiones HII y de cúmulos estelares jóvenes, lo que apunta a una elevada tasa de formación estelar. Ello junto a la asimetría que muestra en las fotografías hace pensar que -en términos astronómicos- hace relativamente poco otra galaxia estuvo a punto de colisionar con ella, causando ambos fenómenos.

Aquí veis el resultado tras un procesado rápido de las fotos. Espero dedicarle en próximas fechas más tiempo para realizar un tratamiento más cuidadoso he intentar resaltar todas las estructuras de M 101

 

 

Un saludo.

Mikel Martínez

 
Astronomía desde Marruecos abril 2.010

 

Estas vacaciones de la primavera he aprovechado para irme junto con mi familia (Joan, Asier y Mila) a Marruecos a rememorar un poco el viaje que hicimos hace casi 20 años. Ha sido una bonita aventura de 4.500km con nuestro coche, en la que hemos conocido gentes y lugares, y en la que Joan de 5 años y Asier de 8 han demostrado ser unos grandes viajeros y unos inmejorables compañeros de aventuras.

Como no podía ser de otra manera me he llevado la cámara no sólo para inmortalizar los buenos momentos del viaje (todos), sino que también es una buena oportunidad para apuntar al cielo. En esta ocasión no he llevado telescopio y las imágenes están obtenidas con objetivos fotográficos y trípode. 

Voy a realizar la presentación de forma cronológica

 

Asilah

El primer día en Asilah pude fotografiar la puesta de sol sobre el mar. Intenté capturar el rayo verde, pero en esta ocasión no hubo suerte. La puesta de sol es un acontecimiento que no se pierden ni los turistas ni los nativos y es un punto de encuentro precioso para contemplar ese momento mágico.

 

 

 

 

 


 

A la noche no me pude resistir a estrenar mi nuevo objetivo Sigma 10-20mm con un campo de 102º. La primera prueba fue espectacular ya que las fotos nocturnas de Asilah están realizadas desde dentro de la ciudad y la contaminación lumínica no permitía más... ni mi pulso, ya que me dejé el trípode en el coche y como comprenderéis después de 1.100km y toda la noche sin dormir no había muchas ganas ni de dar un paso. Así que me las ingenié para apoyar la cámara contra el carril de la ventana e intentar que el invento no se moviera... en dos ocasiones no se movió.

 

 

 
 
 
 
 
 
 

Atlas Medio

De camino hacia el sur Mila pudo fotografiar un bonito parhelio. Disco que semeja al arcoiris rodeando el sol. Cuando aparecen alrededor del sol o la luna  nos indican que hay cristales de hielo en las capas altas de la atmósfera.

 

 


 

 

Arfoud

Hasta llegar a las puertas del desierto no pude realizar otras fotografías astronómicas. En este caso tomé unas imágenes en Arfoud en el restaurante Carla donde nos alojamos. Como entrada principal al desierto de Erg Chebbi el desarrollo urbanístico de la zona ha sido brutal en 20 años, y es considerable la contaminación lumínica... aunque la estampa con las palmeritas merece.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Erg Chebbi

Una de mis grandes ilusiones de este viaje era realizar una fotografía de la rotación terrestre sobre las dunas del desierto, iluminadas por la luz de la luna... suena bien ¿no?... Lo tenía todo superpensado, el material preparado y unas ganas impresionantes.

Para adentrarnos bien en el desierto contratamos un paquete que incluía el desplazamiento en dromedario durante una hora y media (unos 8 km), la cena y el alojamiento en unas jaimas. Al final nos juntamos 15 personas y el ambiente era genial. Allí conocimos a un par de buenas personas: Olga y Roberto con las que compartimos una buena charla, la cena y un buen momento de compañerismo viajero (gracias por estar ahí cuando no llegaba nuestro guía).

La tarde había estado con nubes y claros (más nubes que claros), la noche se estaba despejando y aproveché la fiesta que se había montado para ir haciendo boca. Fiesta bereber entre las grandes dunas, bajo Auriga, Los Gemelos y Marte.

 

 

 


 

 

A partir de ahí, el viento empezó a arreciar y las nubes cubrieron prácticamente todo el cielo. Lo que empezó con unas rafaguitas de aire se acabó convirtiendo en una tormenta de arena en toda regla. Nosotros tuvimos mucha suerte y no nos inundamos de arena. La vuelta al día siguiente fue espectacular. Gracias a los pañuelos tuareg, que nos cubrían la cara por completo, no se nos atascaron las orejas, la nariz ni los ojos, y podíamos contemplar el paisaje a través de la tela. Las lenguas de arena de las cimas de las dunas eran increíbles y el tono ocre del paisaje espectacular.

... de mi ansiada foto... pues na de na. Eso sí, no os podéis imaginar lo que sufrí limpiando el equipo al día siguiente en un hotel. Pero como seguimos la filosofía del protón, ya habrá otra oportunidad.

 

Gargantas del Todra

Pasado el desierto, acabamos en las gargantas del Todra. Impresionantes paredes de 300m cortadas a plomo atravesadas por el río Todra (claro). La imagen de abajo está tomada desde la orilla del río y se puede contemplar la constelación de Leo y Saturno entre las rocas.

 

 

 

 

 

 

La siguiente imagen está tomada desde la terraza del hotel donde nos alojamos. Mientras realizaba las fotos tuve la suerte de conocer a una familia superinteresante, con la que entablé una amistad que seguro perdurará. Es más, llegó un momento en el que dejé de hacer fotos para centrarme en la conversación, que era lo más importante en ese momento. Gracias Jon... me tatuaré a fuego tus palabras, y un abrazo a Ana, Asier y Mikel. La siguiente foto es para vosotros.

 

 

 

 

 

 

Ait Ben Haddou

Es un conjunto de kasbahs declarado patrimonio de la humanidad. Llegamos al atardecer y tuvimos tiempo de poder echar un vistazo antes de que se hiciera de noche. El conjunto monumental carece de luz, y tan sólo se pueden ver algunas luces de linternas cuando ha oscurecido.

Quería quitarme la espina del desierto y me propuse echar aquí los restos. Me decidí por quedarme al lado del río, para encuadrarlo junto con el "puente" de sacos terreros y el motivo central hacia el norte.

 

 

 

 

 

 

Como me gustó el encuadre, me quedé otras tres horitas más haciendo fotos para conseguir la imagen de abajo...

 

 

 


 

 

Cuando me dirigía al hotel me paré a fotografiar el minarete del pueblo con el fondo estrellado. Las luces del pueblo las apagan a las 0:00h y no me pude resistir a pesar de estar agotado. También me animó el comprobar que en el pueblo la temperatura era unos 8º superior a la que estuve soportando al lado del río.

 

 

 


 

 

En definitiva, que sigo pensando que cualquier sitio es bueno para disfrutar del cielo... y que las sensaciones de libertad y de sentimiento "planetario" se magnifican cuando te encuentras fotografiando el cielo nocturno en un lugar diferente al tuyo... un lujo.

 

Julio Corredera

 

 
« InicioPrev12345PróximoFin »

Página 1 de 5