Hace unos meses decidí dar el salto a las CCD. Aunque con una DSLR es posible hacer cosas muy interesantes, con una CCD generalmente los resultados son mejores. Ya no hablamos de cámaras “normales” adaptadas para usarlas en astrofotografía, sino cámaras ya pensadas especificamente para ser usadas acopladas a telescopios. Refrigeradas a -15ºC o -20ºC para eliminar el ruido térmico y con electrónicas optimizadas para la obtención de imágenes astronómicas. Yo me decidí por una Atik 383L monocroma. Con una rueda portafiltros colocada delante de la cámara las posibilidades de combinar diferentes datos se multiplican. Pero también se multiplica el trabajo para obtener una foto. Porque ahora si quiero obtener una imagen en color tengo que sacar la misma foto a través de 3 filtros (rojo, verde y azul) para poder componer luego el color. Pero, por otra parte, el uso de una CCD abre el campo a el empleo de filtros de banda estrecha. Estos filtros tiiene una rendija de paso de luz muy pequeña (algunos nanómetros solamente) centradas en emisiones atómicas concretas que suelen estar relacioandas con las emisiones habituales de los objetos celestes nebulares. Los filtros mas típicos son Halfa, OIII y SII. Obteniendo los datos para componer las fotos a través de estos filtros se pueden realizar diferentes combinaciones para conseguir una imagen en color. Además, como la rendija de luz que dejan pasar es muy estrecha, permiten hacer fotografías desde zonas con elevada contaminación lumínica.
Así que, a modo de estreno, me dediqué a principio del verano a obtener muchos datos a traves de todos los filtros de la nebulosa Crescent (NGC 6888) para luego practicar la integración y procesado de esos datos. Primeramente intenté la integración de los datos de banda estrecha (Ha y OIII) con los datos RGB. La idea era que en lugar del LRGB clásico, usar los datos de Halfa como luminancia para aprovechar la riqueza y detalle que se obtiene en las fotos a través de ese filtro. Y dado que la propia nebulosa Crescent tiene una potente emisión OIII, empleé también esos datos para enriquecer el detalle de la nebulosa.
También es posible crear imágenes en color empleando exclusivamente los datos obtenidos en banda estrecha. Yo he combinado los datos de Ha y OIII para obtener la siguiente imagen:
Con banda estrecha resaltan las nebulosas de una manera muy espectacular y las estrellas quedan muy poco visibles. Además, y como ya he comentado, los filtros de banda estrecha abren un campo muy interesante en donde las combinaciones de datos y su asignación a los diferentes canales RGB para generar una imagen en color son muy variadas. Y no solo eso, también nos permiten sacar fotos desde la ciudad y no tener que desplazarse obligatoriamente a un lugar muy oscuro, que por desgracia, cada vez quedan más lejos y son más escasos.
También he realizado una imagen clasíca LRGB. La imagen no resulta tan espectacular y sobre todo prima la apabullante cantidad de estrellas que aparecen en la foto a diferencia de las fotos de banda estrecha y que son habituales en estas zonas del cielo al tratarse de unas nebulosas situadas en plena Vía Láctea.
Teneis algunos detalles más en el “cuaderno de bitácora” que he empezado a redactar: fotoastro.blogspot.com.
Espero que os gusten.
Mikel



