¡Houston tenemos un problema!

Hoy nos han hecho un GRAN regalo. Nuestra alumna Pasión Ramos, del curso de introducción a la Astronomía, nos ha mandado este precioso artículo… Disfrutarlo, que no es para menos.

 

¡Houston tenemos un problema!, así lanzaron su SOS los tripulantes del Apolo XIII, 50 años después los tripulantes de la tierra hemos lanzado el mismo SOS, igual de angustioso, el objetivo el mismo: salvarse y la forma la misma: confinarse, los tripulantes lo hicieron en la capsula lunar y nosotros en la capsula de nuestra casa.

El tiempo en esta situación no se detiene, pero sí las prisas y carreras, que buen momento pensé para volver los ojos a ese montón de carpetas y libros de las altas estanterías, donde quitar el polvo acumulado se hace cuesta arriba.

Al abrir una de ellas, encontré aquellos viejos periódicos olvidados, pero guardados como un tesoro, los recuerdos vienen a la memoria y parece que fue ayer, una jovencita y su padre expectantes ante el gran acontecimiento, el módulo Águila se posó y el hombre pisó por primera vez un astro que no era la Tierra, 384.400 km de ida y otros tantos de vuelta fueron el gran salto de la humanidad que además sirvió para grandes avances tecnológicos, como los circuitos integrados de las computadoras y el asentamiento de las bases para el nacimiento de internet.

 

 

Recuerdo lo distorsionadas que se veían las imágenes, “pequeños muñecos con mochilas dando saltitos” y las fotos de los diarios no eran mejores, pero estábamos viviendo con una emoción indescriptible la historia que generaciones venideras tendrían que estudiar, ¡qué envidia sentí de aquellos humanos!, ellos habían hecho y visto lo que yo jamás podría, pisar la luna y ver la tierra desde ella.

 

Hoy es el día en el que gracias a las tecnologías podemos ver cada detalle y conocer a esa bola brillante que se mantiene flotando en el cielo, inspiradora de mentes y musa de fotógrafos, cuando la noche está despejada, cámara en mano la busco en el cielo para intentar plasmar el máximo de su belleza, pero siempre me quedo corta, cuanto más conozco de ella, más me atrae, hasta en esos días cuando infeliz,  sólo nos muestra su fase menguante, donde no es posible apreciar su luz.

 

 

Mi mejor foto aún no la he sacado, por lo que espero sin prisa, ese raro momento llamado eclipse en el que cubre al sol, cegando con su brillo, quizás en ese click esté la foto soñada.

La mejor cámara que se ha fabricado la tenemos con nuestros ojos y el mejor archivo de imágenes es nuestro cerebro, cada día tenemos más cerca la salida nocturna donde con ayuda de los telescopios vamos a poder obtener las mejores instantáneas con gran detalle de sus cráteres, mares, surcos y quien sabe si también…

Pasión Ramos